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martes, 5 de mayo de 2009

Repetimos?





La verdad es que hoy ha empezado casi igual que ayer.



Han entrado en mi habitación a las 9y30 para decirme que se marchaban, y que me habían guardado el último trozo de pastel para desayunar.
En cuanto he oído la puerta cerrarse me he levantado y he tirado la dichosa tarta.

¡¡No necesito esa grasa asquerosa en mi cuerpo!!



Estaba sola. La casa entera para mi.


¿Cuánto hace que no me quedaba sola?

He empezado a registrar los armarios en busca de comida híper-calórica, pero en seguida me he dado cuenta de que no era lo que quería.



Así que me he preparado un cola-cao con cereales, y luego otro. y... ¿por qué? Pues simplemente porque quería vomitar.

Tenía ganas de hincharme a comer, porque deseaba ir al baño a echarlo todo.

y así ha sido. Dos vasos de leche con cereales!!!

Sé que es una barbaridad, pero he pensado que era lo mejor para vomitarlo después.

No sé por qué lo he hecho.


Quizás simplemente porque es lo que hice ayer, no sé.
Al final estuve todo el día con agua, y también tomé un té.

Nada mas.
Así que hoy espero que sea igual.




Lo que tengo que cambiar es el desayuno.

No sé, comer una fruta o algo, un yogurt, o nada. Me da la impresión de que aunque no coma en todo el día, el desayuno me va a hacer engordar.

¿Alguien sabe si vomitando se eliminan todas las calorías ingeridas?

No soy capaz de controlarme. Me odio!

Pese a todo ayer después de desayunar y des-desayunar, NO probé bocado en todo el día.

Y he vuelto a bajar de peso!
Esta mañana pesaba 74.8. Pero después de vomitar pesaba 74.1!! Sé que el peso bueno es el primero, pero aún así cambiar de cifra es estupendo.

Estoy contenta, aunque triste por no haber empezado bien el día.


Sé que lo puedo hacer bien.


Además en el desayuno si me paso no es tan grave, no?


pd: la música viene del slide de la derecha (las imágenes que van pasando). Para apagarla y encenderla hay que pulsar en el icono de música que hay arriba a la izquierda de las fotos.

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jueves, 30 de abril de 2009

Cansada de esta tristeza





Hoy es un día raro.

No me encuentro con muchas fuerzas.
Estoy un poco triste.

Sigo peleada con la báscula.
Marca un poco menos que ayer (100 gramos!!) pero eso es insignificante, y por supuesto no es suficiente para mi.

Hace un rato he conseguido POR FIN ir al baño, así que espero que mañana por la mañana el peso oficial sea por fin bastantate menor y pueda cambiar definitivamente de cifra.

Por otra parte, y creo que contagiada por esta tristeza y este nerviosismo, estoy especialmente vulnerable hoy.

No merezco vuestros comentarios.
No soy una princesa!! Si hay algo o alguien alejado de la belleza y la perfección, esa soy yo.




Ellas si que son princesas.
Pero yo....










Estoy un poco desanimada, porque me queda tanto. Calculo mi IMC cien veces al día, y siempre dice lo mismo: S O B R E P E S O.


Estoy harta. Estoy cansada.

Me parece que todo es inútil.

Me paso por vuestros blogs y sois tan perfectas!! tan delgadas!!

No creo ni que debiera escribir aquí. No soy digna de hacerlo.
Soy obesa!! ¿¿Cómo puedo ser tan cínica para escribir sobre princesas y poner fotos de super modelos cuando peso 76 kilos??

Me odio.
Odio respirar y vivir en este cuerpo.
No lo puedo soportar.

Aunque me enfade tengo claro que debo seguir adelante. Los actos tienen consecuencias, y mi obesidad es consecuencia de mi antigua relación con la comida. Con esa regla de tres, mi actual relación con la comida tendrá la consecuencia de que baje de peso.

Está claro que no puedo pretender adelgazar 40 kilos en una semana, pero cada vez tengo menos paciencia, y hace más calor.



Odio el verano. Sudar. Las chicas estupendas con sus ropas cortas. Y yo horrible, tremendamente grande e invisible a la vez. ¿No es irónico? ¿Cómo alguien tan enorme como yo puede parecer tan insignificante al resto del mundo?

Dentro de dos semanas tengo que volver a casa. Será una visita corta. Volver a discutir con mi madre. Me da un miedo terrible. De aquí a dos semanas espero haber perdido MÍNIMO un par de kilos. Sumados a los tres que he bajado desde que se fue mi madre... Imagino lo que va a pasar. No tengo fuerzas para volver pasar por eso. No puedo, de verdad que no.

Lo bueno es que a partir del sábado trabajo 7 días seguidos doble turno (para poder tener días libres para ir a casa). Lo que significa que me puedo saltar TODAS las comidas. Es genial. Espero que esos 7 días me ayuden a desintoxicarme.
No voy a ayunar.


No sé si os lo he contado, pero soy incapaz de prescindir del desayuno. Es como mi capricho, mi única concesión a la comida. De hecho me gusta, lo saboreo y lo disfruto.
Es como un ritual. Me levanto, me peso, hago la cama, me arreglo, pongo la tele para ver las noticias y mientras tomo un vaso de leche con cereales.

Pero hoy he leido algo terrible sobre los cereales, que contienen mucho azúcar y sal. Intentaré buscar el enlace y ponerlo, pero decía que los cereales del desayuno (incluidos muchos de marcas "light") engordaban igual que el helado de chocolate!! Eso me ha espantado terriblemente. Yo tomo cerales integrales, los que menos calorías tienen, pero ¿sabéis de algo que no engorde tanto? Estuve un tiempo tomando yogurt a la mañana, pero necesito la cafeína para arrancar el día!!!

Estoy un poco alterada y desanimada hoy.
Lo siento.


pd: la música viene del slide de la derecha (las imágenes que van pasando). Para apagarla hay que pulsar en el icono de música que hay arriba a la izquierda de las fotos.

Gracias por estar ahí.

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jueves, 16 de abril de 2009

Decisiones...

Lo

Lo primero que quiero decir, es algo que yo creía obvio.
No obligo a nadie a que entre aquí, y mucho menos a que deje un comentario. Este es mi rincón, y también el rincón de todas aquellas que me quieran escuchar. Aquí escribo lo que quiero, lo que siento, porque aquí soy libre. Si a alguien no le gusta, que se detenga un instante, y le de al botón de cerrar. No es necesario que me escriba diciendo lo débil y estúpida que soy, porque eso ya lo sé. Gracias.




Perdón por estas palabras, pero tenía que decirlo.
Ayer fue un día realmente horrible.
Anoche quería escribir, pero estaba demasiado enfadada con la vida. Me obligué a darme un tiempo para pensar, para reflexionar. Supongo que si no fuera tan impulsiva, si siempre contara hasta 100 antes de actuar, las cosas me irían mucho mejor.
La noche me ha calmado bastante. También llamé por teléfono a mi mejor amigo (que está lejos) y fue la mejor terapia. Cuando volvía del trabajo, casi llorando, regodeandome en mi propia frustración, vi que tenía un par de llamadas suyas en mi móvil. Llegué a casa y le llamé. No sabe nada de lo que me pasa, así que estuvimos más de una hora hablando de tonterías, riendo, y haciendo planes de cuando vamos a vernos. Es como si en el peor momento, cuando lo veía todo más negro, como por arte de magia alguien hubiese encendido una pequeña luz.

Entre la charla y lo que he dormido, lo veo todo desde otra perspectiva. Estaba triste (bueno, aun lo estoy). Volvía a tener la sensación de ser esa pieza de puzzle que no encaja. ¿Dónde está mi sitio? ¿Por qué no soy capaz de encontrarlo? Estaba tan enfadada que incluso anoche cené. Sin hambre. Todo me daba igual. Arroz, carne y un flan. Y agua, mucha agua para pasar toda esa comida a través de mi garganta. Sé que comí muchísimo, y esperaba haber engordado. Pero esta mañana me he pesado y todo sigue exactamente igual que ayer.
Hay momentos en los que pienso que tal vez mi cuerpo haya captado el mensaje y por eso no engordo pese a comer cual cerdita. No se.

Bueno, anoche, entre tantos pensamientos negativos, ideas autodestructivas, y demás; estuve dándole vueltas a varios temas. Uno de ellos es decidirme y acudir al centro de salud mental al que me derivó mi doctora. Hace un par de semanas que tengo el papel en mis manos. Solo tengo que ir y entregarlo. No quiero curarme de mis problemas con la comida. Quiero curarme de mi tristeza crónica, de este dolor que aparece cada dos por tres.

He decidido que quiero ser feliz.

Supongo que no tengo ni idea de cómo voy a lograrlo. Ahora lo único que sé es que puedo controlar la comida, y bajar de peso, cosa que me encanta. Aunque os pueda parecer una tontería, para mi es muy importante haber perdido estos 15 kilos en los últimos dos meses. Es lo único bueno que he hecho con mi vida, y de lo único que me siento orgullosa, porque lo he conseguido YO.


Pero no es suficiente.

Necesito disfrutar de la vida por el camino. Necesito tener más motivación que la de no comer. Quizás pensaba que sería más difícil bajar de peso, y ahora necesito algo en lo que centrar mis energías. Ya no me esfuerzo en no comer, simplemente porque nunca tengo hambre. Y si no tengo nada en que preocuparme, pues empiezo a darle vueltas a la cabeza, y verlo todo negro.


Estoy harta de estar deprimida. No quiero.


Estoy cansada de los ciclos, de que mi estado de ánimo sea una montaña rusa.


He tomado una decisión.

La tomé anoche y hoy me he levantado sabiendo que era la correcta.
Voy a ir al centro de salud mental, voy a entregar ese dichoso papelito, y voy a pedir que me vea algún psiqiatra.
Por supuesto que quiero que el tema comida siga igual. Además como todavía estoy gorda, no me va a ser nada dificil evitarlo. Tengo un IMC de 27 así que sé que lo último que va a pensar nadie es que llevo dos meses con una dieta muy restrictiva. Es lo único bueno que tiene mi vida, no lo voy a tirar por la borda!!!!



No sé. Estoy confusa pero creo que cada vez menos. Pienso que esta decisión es buena, aunque sea fruto de la rabia y la desesperación.

Sería tan maravilloso no odiarme!!! Quizás alguien pueda enseñarme a como convivir mejor conmigo misma.




Muchisimas gracias por vuestro apoyo, de verdad.




pd: estaré un par de dias sin actualizar porque tengo turno doble en el trabajo. Intentaré escribir en cuanto pueda.

pd2: por si os gusta la fotografía, esta última y la de la nube encerrada son de Chema Madoz. Es un poeta! Tiene fotos maravillosas

...

domingo, 15 de marzo de 2009

Últimamente


Últimamente no paro de darle vueltas a la cabeza.
Cada vez tengo las cosas menos claras.
Pensamientos obsesivos, que pensé que había superado vuelven una y otra vez a mi.
¿Estoy loca?
No lo sé, sólo sé que no puedo cambiar. Que esta triste locura estará conmigo para siempre.
Esta apatía no es por la comida, por los kilos, la báscula, los alimentos light, las dietas, los vómitos, los laxantes, la fluoxetina ni el diazepán. No es por nada de eso. Aunque todas esas cosas ocupen el 99% de mis grises pensamientos.
Siento un gran peso en mi interior. Cómo si tuviera una gran piedra atada a mis entrañas, y me empujara irremediablemente hacia abajo.
No me soporto. No me caigo bien, y no tengo ganas de caerle bien a nadie.

Me cuesta tanto vivir esta vida!!!
Por eso me repito una y otra vez que lo único que falla es mi peso. Que cuando adelgace todo será diferente. Que al fin seré feliz.
Es la mentira que me da fuerzas para continuar.
Adelgazar y engordar condicionan mi vida desde que tengo uso de razón. Aunque quizás eso se ha acentuado especialmente desde hace 10-12 años. Y ahora intento volver a adelgazar, volver a caer, porque no sé vivir mi vida de otra forma. No sé decir que me cuesta respirar. Además, ya que estoy jodida, mejor estar delgada, ¿no? Ahora mi sufrimiento no es creible. Simplemente por estar gorda. Yo lo sé.

Y también sé que mi única herramienta para mejorar es primero empeorar.

Para salir del todo, tengo que hundirme hasta lo más profundo.
No me valen medias tintas, o todo o nada.

Supongo que quiero saber si algún día seré feliz. Si no logro cambiar, esta vida no merece la pena.


Así es la vida
(this is the life!)