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sábado, 20 de agosto de 2011

Odio a todo el mundo

Ahora mismo estoy derrotada.
No sé gestionar esta situación. Quiero estar sola, y parece que a este paso lo voy a conseguir. De nuevo estoy alejando a todo el mundo de mi lado. 
Pero es que joder, estoy tan cansada de fingir que todo está bien mientras en realidad me muero por dentro... 

Tengo a dos amigas en casa. Son de fuera y hace mucho que no las veía. Sé que no se expresarme, que soy fría y distante pero las quiero muchísimo y me importan. 

Ayer fuimos a la playa y de fiesta. No sé cómo pero lo hice. Por la noche, en la discoteca no se me acercó nadie. Me sentí como la ballena más horrible del universo. Joder tengo novio y no buscaba nada, eso está claro, pero siento que soy tan despreciable, gorda y fea que no le puedo llegar a gustar a nadie. 




He vuelto a engordar. Me paso el día llorando, comiendo, vomitando, comiendo, llorando, comiendo, vomitando... Han venido mis amigas y me obligan a llevar una vida "normal" y es que no soy capaz. Me siento tan pequeña y despreciable rodeada de gente. Ellas no saben lo que me pasa, no entienden por qué estoy así.

Hoy no me he ido con ellas de fiesta. Han empezado a arreglarse, hablando, riendo, con planes para esta noche y para mi ya es demasiado. Tengo como un nudo en el estómago que hace que tenga ganas de llorar todo el tiempo.  Pero joder es que las he dejado tiradas en una ciudad que no conocen. Me siento culpable por lo mala amiga que soy. Seguro que me odian. 

Ya estoy llorando otra vez. Y por otra parte está el tema mal con mi novio. Por primera vez me siento mal con él. Sé que es por todo esto que me pasa. Tampoco sabe exactamente el qué y lo pago con él. Pero es que no me siento lo suficientemente querida. Quiero sentir que le importo pero necesito espacio para mi ahora mismo. No quiero ver a nadie y claro, él es una persona normal y sociable a la que le gusta estar con gente, reir, ser feliz y esas cosas.

Sé que no debería seguir aislándome, pero es que me lo pide el cuerpo. 
Odio a todo el mundo. Todos tan perfectos, tan felices, tan seguros de si mismos. Y yo mientras perdida en este mundo...


miércoles, 23 de febrero de 2011

* Crisis *

No puedo más.

Hacía muchísimo tiempo que no estaba así.

Años incluso. No puedo parar de llorar. Son tantos los frentes que tengo abiertos, son tantas las luchas y tan pocas las fuerzas que encuentro.


Hoy he sido incapaz de ir a darle clase al chico al que le doy repaso varias veces por semana. Es la segunda vez esta semana que falto. Estoy a punto de perder ese trabajo. No podía salir de la cama y enfrentarme al mundo exterior. Y ese curro me va genial porque son muy poquitas horas a la semana y un dinerillo extra que necesito.

Del otro trabajo (el de verdad, el de jornada completa y de alta en la seguridad social) ahora no quiero hablar. No quiero dedicarle ni un segundo más de mis pensamientos. Me hace tan infeliz. Me siento tan mal.


He pedido cita con mi médico de cabecera. El 3 de marzo. Voy a pedir la baja. No puedo más. No sé cómo he llegado a esta situación, pero hace tiempo que se colmó el vaso y siento que todo está inundado y fuera de control.

No sé como solucionar mis problemas. No tengo dinero. No tengo nada. Solo tengo un exceso de equipaje de 20 kilos del que no me puedo librar.

Estoy harta de sentirme como una mierda y de que nadie me valore, de esforzarme y dar el 200% y ¿qué recibo? Desprecio por parte de los demás y odio y asco por mi parte.
Me encuentro mal físicamente hace unos días. Estoy vomitando tanto. Me estoy haciendo tanto daño. Me mareo, lloro, siento que mi cabeza va a explotar. Noto como arde mi garganta. Pese a todo, me hace sentir viva, me aleja de ser un simple objeto más inanimado en este mundo competitivo repleto de silencios y vacíos.

Tengo a mi madre en casa (temporalmente) y eso me desestabiliza tanto. Me recuerda cada dos por tres lo inútil que soy. Lo incapaz que soy. Mis fallos. Mi debilidad ante la vida. Me empuja tan fuerte hacia el abismo... Aunque sinceramente no necesito mucha ayuda, hundirme sé hacerlo muy bien yo solita.

De todo esto lo ú n i c o que me preocupa es mi novio. Intento mantenerle al margen de todo esto. Hoy había quedado con él pero le he mentido para no ir y que no me vea así. Corto enseguida las conversaciones por teléfono para que no se de cuenta de que estoy llorando. Supongo que no sabe hasta qué punto estoy loca. Y me da mucha pena y mucha rabia porque creo que me quiere de verdad y sé que voy a partirle el corazón. Se merece mucho más.

Da igual cuanto me esfuerce, tarde o temprano me vuelvo al fondo...


pd: dejo esta canción que me encanta y me parece bonita pero a la vez me hace llorar. No sé, estoy un poco tonti :)




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domingo, 13 de septiembre de 2009

No sé si podré hacerlo...

Tengo tanto dolor.

Llevaba tantos días esperando este momento.

He estado tantas horas arreglándome.
Pensando qué iba a ponerme. Cómo iba a peinarme.


Anoche no pude ni dormir.


Primero me llama para decir que a las 20 no, quedamos a las 23h.

Vale, mejor, excusa perfecta para saltarme la cena.

Me vuelve a llamar. Al final a las 24.
Bueno, de acuerdo, si a mi me da igual la hora.
Me promete que no va a llegar tarde.


Faltan 15 minutos y estoy de los nervios. ¿Cómo puede ser que todavía me quede todo por hacer?

Me miro al espejo y me sorprendo.

Estoy preciosa.
Nunca me maquillo.

¿Quién es esa?
Sonrío.
Voy a divertirme.
Claro que sí.

23.50

Solo faltan 10 minutos, estoy a puntito de salir de casa.
Suena el teléfono.
Voz seria.
Me suelta de pronto una estúpida escusa. No salimos porque blablabla


¿Qué? NO SALIMOS!!!

llevamos quince días sin vernos, es sábado por la noche, se supone que salimos juntos, no?

Y yo me siento como la mayor mierda del universo.

Arreglada para salir de fiesta, y sola.
¿Quién me va a querer?


Vuelvo a mirarme en el espejo y esta vez veo la realidad.

Me pongo el pijama y aquí estoy, hundida para variar.


Gorda, horrible, asquerosa.

Llorando y lamentándome.
¿Qué esperaba?

¿Un príncipe azul en un brillante corcel?

¿Acaso puedo aspirar a más?
Siempre me deja tirada.
¿Y qué? No tengo a nadie más, y él lo sabe.
No puedo dormir. Ahora mismo tengo ganas de volver a ponerme el vestido y los tacones y marcharme yo sola a la calle. Pero no lo voy a hacer. Claro que no.



Mañana se supone que vamos a vernos. Voy a cortar con él. No sé si voy a tener valor suficiente. Ahora lo tengo claro, pero cuando lo tenga delante, veré las cosas distintas.



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sábado, 20 de junio de 2009

De nuevo

La verdad es que mi ánimo sigue por los suelos.


La buena noticia es que ya me he deshecho de los dos kilos que engordé durante la visita de mi madre (incluso he bajado 200 gramos extra!); así que por esa parte vuelvo a estar de nuevo en el buen camino.

La mala noticia es que esta tarde viene un amigo a pasar el fin de semana a casa. Esta noche vamos a una cena que organiza una asociación en la que él colabora. UNA CENA!!! yo nunca ceno,
J - A - M - Á - S

No sé cómo me las apañaré. ¿Y mañana? ¿Cómo voy a hacer para no comer y que no se de cuenta? Encima conoce a mi madre, y ya en otras ocasiones ha llamado a mi casa a "informar" sobre mis actividades varias.

ARGDSRGOLH

Qué mierda.
Últimamente lo veo todo negro.


En vez de alegrarme porque viene un amigo de visita, me enfado porque me jode mis planes con la comida.

Pero es que necesito adelgazar PERO YA mínimo dos kilos. No pienso entrar en julio arrastrando el puto 7.

sin tiempo.

En cuanto tenga un hueco me paso a firmaros.

Gracias por seguir ahí.


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viernes, 24 de abril de 2009

Decepción




Hoy tuve mi segunda cita con el psiquiatra, y he vuelto realmente decepcionada.

Había puesto muchas ilusiones, esperaba que todo esto fuera bien. Pero me he dado cuenta de que no, de que no voy a conseguir nada.





Desde el principio de la consulta ha empezado a decirme que hay que plantearse una derivación hacia una unidad especializada en trastornos de la alimentación. Me ha entrado la risa, de verdad. ¿Es que no se da cuenta que ESO es precisamente lo que NO quiero cambiar? Para ser psiquiatra la verdad es que no es muy agudo...
Bueno pues yo le he dicho que no, igual que le dije el otro día. Pensé que ahí se había acabado la cosa, pero al rato ha vuelto a insistir en que si se "descontrolaba" la situación tendría que ir a un sitio especializado en TCA bla bla bla.
Yo he siguido firme con mi negativa, por supuesto, y entonces coge y me dice que "a partir de ahora te van a hacer un seguimiento los enfermeros". Creo que ahí me cambió la cara. Le pregunté que a qué tipo de seguimiento se refería, que yo estaba bien de salud. Me dice que planificar mi dieta, pesarme, tomarme la tensión... ¿¿¿QUÉ???
Si algo no soporto en este mundo es tener que pesarme delante de otras personas. ¡¡¡Este tío está loco!!! Creo que necesita urgentemente un psiquiatra ^^

Resumiendo, le he dicho que no a eso del "seguimiento", y él ha vuelto a insistir en que si lo veía necesario me derivaría a una unidad de TCA.

No pensaba que pasaría eso
. El otro día, en la primera consulta, fue muy amable y comprensivo. Me dijo que me iban a ayudar, que no tenía que estar siempre triste.

Y yo, tonta de mi, le creí. De verdad pensé que me echarían una mano para aclarar mis sentimientos, y todos esos asuntos del pasado que todavía me atormentan. Creí que me iban a enseñar un poco como tengo que vivir la vida, porque a veces se me queda grande...

Pero no. Lo único que quiere es mandarme a otra unidad a la mínima ocasión. ¿No se da cuenta de cuanto me ha costado ir al centro de salud mental? ¿Cree que ha sido fácil dar ese paso? No tiene ni idea, sólo quiere escurrir el bulto.

Yo necesito hablar de muchas cosas, por eso he ido a su consulta. No tengo ganas de hablar única y exclusivamente de la comida. ¿Qué quiere que le diga? ¿Que soy anoréxica? ¿Así podrá deshacerse de mi sin tener remordimientos?



Estoy enfadada. Porque pensé que esta vez sería diferente. Que podría librarme de esta tristeza que en ocasiones se apodera de mi. Que me ayudaría a querer a mi madre, a cerrar los capítulos que no soy capaz de olvidar. Pero lo único que ha hecho hoy es preguntarme sobre si vomito y como.

No sé, tenía ilusión de que las cosas cambiaran...


La verdad es que me he puesto muy triste después de hablar con el psiquiatra. Tenía miedo de que todas esas emociones me impulsaran a comer, pero he conseguido pasar bastante bien el día.

En el trabajo me he hecho un pequeño bocadillo de atún (menos de media lata) porque estaba sola y necesitaba vomitar. No me gusta vomitar, pero cuando estoy tan enfadada necesito descargar con algo. Pues cuando me estaba bebiendo un litro de agua para ir al baño, JUSTO EN ESE MOMENTO llama al timbre mi compañero, que ha llegado 45 minutos antes de que empezara su turno!!! y claro, nos hemos puesto a hablar y me he quedado con el puto bocadillo dentro.

Sólo he comido eso y la leche del desayuno, aunque sé que ha sido demasiado.

Pero es que cuando me siento triste necesito poder recurrir a algo. A veces cuando vomito tengo la impresión de que también tiro parte de las cosas malas que tengo. No sé, es una sensación rara.

y bueno, en el trabajo más de la mitad de mis compañeros han cogido un virus estomacal. Están a dieta blanda mínimo una semana. Joder, que envidia!! Quizás ese virus siga rondando por ahí y el lunes me ataque jeje

Ya no os aburro más.

Gracias por leerme.
Gracias por escribirme.

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jueves, 16 de abril de 2009

Decisiones...

Lo

Lo primero que quiero decir, es algo que yo creía obvio.
No obligo a nadie a que entre aquí, y mucho menos a que deje un comentario. Este es mi rincón, y también el rincón de todas aquellas que me quieran escuchar. Aquí escribo lo que quiero, lo que siento, porque aquí soy libre. Si a alguien no le gusta, que se detenga un instante, y le de al botón de cerrar. No es necesario que me escriba diciendo lo débil y estúpida que soy, porque eso ya lo sé. Gracias.




Perdón por estas palabras, pero tenía que decirlo.
Ayer fue un día realmente horrible.
Anoche quería escribir, pero estaba demasiado enfadada con la vida. Me obligué a darme un tiempo para pensar, para reflexionar. Supongo que si no fuera tan impulsiva, si siempre contara hasta 100 antes de actuar, las cosas me irían mucho mejor.
La noche me ha calmado bastante. También llamé por teléfono a mi mejor amigo (que está lejos) y fue la mejor terapia. Cuando volvía del trabajo, casi llorando, regodeandome en mi propia frustración, vi que tenía un par de llamadas suyas en mi móvil. Llegué a casa y le llamé. No sabe nada de lo que me pasa, así que estuvimos más de una hora hablando de tonterías, riendo, y haciendo planes de cuando vamos a vernos. Es como si en el peor momento, cuando lo veía todo más negro, como por arte de magia alguien hubiese encendido una pequeña luz.

Entre la charla y lo que he dormido, lo veo todo desde otra perspectiva. Estaba triste (bueno, aun lo estoy). Volvía a tener la sensación de ser esa pieza de puzzle que no encaja. ¿Dónde está mi sitio? ¿Por qué no soy capaz de encontrarlo? Estaba tan enfadada que incluso anoche cené. Sin hambre. Todo me daba igual. Arroz, carne y un flan. Y agua, mucha agua para pasar toda esa comida a través de mi garganta. Sé que comí muchísimo, y esperaba haber engordado. Pero esta mañana me he pesado y todo sigue exactamente igual que ayer.
Hay momentos en los que pienso que tal vez mi cuerpo haya captado el mensaje y por eso no engordo pese a comer cual cerdita. No se.

Bueno, anoche, entre tantos pensamientos negativos, ideas autodestructivas, y demás; estuve dándole vueltas a varios temas. Uno de ellos es decidirme y acudir al centro de salud mental al que me derivó mi doctora. Hace un par de semanas que tengo el papel en mis manos. Solo tengo que ir y entregarlo. No quiero curarme de mis problemas con la comida. Quiero curarme de mi tristeza crónica, de este dolor que aparece cada dos por tres.

He decidido que quiero ser feliz.

Supongo que no tengo ni idea de cómo voy a lograrlo. Ahora lo único que sé es que puedo controlar la comida, y bajar de peso, cosa que me encanta. Aunque os pueda parecer una tontería, para mi es muy importante haber perdido estos 15 kilos en los últimos dos meses. Es lo único bueno que he hecho con mi vida, y de lo único que me siento orgullosa, porque lo he conseguido YO.


Pero no es suficiente.

Necesito disfrutar de la vida por el camino. Necesito tener más motivación que la de no comer. Quizás pensaba que sería más difícil bajar de peso, y ahora necesito algo en lo que centrar mis energías. Ya no me esfuerzo en no comer, simplemente porque nunca tengo hambre. Y si no tengo nada en que preocuparme, pues empiezo a darle vueltas a la cabeza, y verlo todo negro.


Estoy harta de estar deprimida. No quiero.


Estoy cansada de los ciclos, de que mi estado de ánimo sea una montaña rusa.


He tomado una decisión.

La tomé anoche y hoy me he levantado sabiendo que era la correcta.
Voy a ir al centro de salud mental, voy a entregar ese dichoso papelito, y voy a pedir que me vea algún psiqiatra.
Por supuesto que quiero que el tema comida siga igual. Además como todavía estoy gorda, no me va a ser nada dificil evitarlo. Tengo un IMC de 27 así que sé que lo último que va a pensar nadie es que llevo dos meses con una dieta muy restrictiva. Es lo único bueno que tiene mi vida, no lo voy a tirar por la borda!!!!



No sé. Estoy confusa pero creo que cada vez menos. Pienso que esta decisión es buena, aunque sea fruto de la rabia y la desesperación.

Sería tan maravilloso no odiarme!!! Quizás alguien pueda enseñarme a como convivir mejor conmigo misma.




Muchisimas gracias por vuestro apoyo, de verdad.




pd: estaré un par de dias sin actualizar porque tengo turno doble en el trabajo. Intentaré escribir en cuanto pueda.

pd2: por si os gusta la fotografía, esta última y la de la nube encerrada son de Chema Madoz. Es un poeta! Tiene fotos maravillosas

...

sábado, 14 de marzo de 2009

FIN . . . . (de semana)

Odio el fin de semana.
Me produce inquietud no tener una rutina clara.
Tener 48 horas por delante totalmente en blanco.
Y lo peor, que seguramente así quedarán.
No tengo ganas de hacer planes. Ni siquiera quiero levantarme de esta silla.
Sé que estoy realmente deprimida porque no voy al gimnasio.
Soy incapaz de ir.
De ocupar el mismo vestuario que otras chicas.
Ponerme el bañador y meterme en la piscina.
Simplemente no puedo.
Y lo peor es que me encantaría poder hacerlo. Es lo que más deseo en este mundo. Porque sin duda, hacer ejercicio me ayudaría a perder peso, y me acercaría a mi lejano objetivo.


Pero es que este mundo me parece tan frío...
Todo me da tanto miedo...



I'm a big big girl
in a big big world





Odio el fin de semana.
Seguramente a partir del lunes esté unos días sin escribir.
Lo voy a echar tanto de menos...
Me ayuda tanto poder escribir aquí. Aunque nadie lo lea. Me da igual.
Necesito desahogarme. Sentir que diga lo que diga no se me ve a juzgar como alguien caprichoso que no merece todas las cosas buenas que le da la vida. No podría soportarlo, porque eso ya me lo repito yo a cada momento.

Ahora mismo siento que llevo una doble vida. De sonrisas y llantos. De cara a la galería, y para mis adentros. Dos mundos que no tienen conexión, y que ojalá nunca la tengan. Duele cada día. Duele estar tan lejos.


A veces estoy tan cansada...




También quiero poner esta viñeta que salía publicada en el diario "El País", y que simplemente, me ha encantado.





Solo un dibujo. Sin color, sin apenas letras.






34.7

. . .